6 sept 2012

Monza, tierra sagrada.


Monza está considerado por muchos como la encarnación de la F1. El GP de Italia es el único, junto al de Gran Bretaña, que ha estado presente en todas las ediciones del Mundial desde su creación en 1950. Además, Monza, es el circuito que más carreras de F1 ha albergado en el mundo, ya que ha sido la sede de la cita italiana en todas sus ediciones, salvo la de 1980, que se celebró en Imola. Su construcción, financiada por el Milan Automobile Club, comenzó en 1922, y se terminó en seis meses, gracias a 3500 obreros; desde entonces huele a gasolina y aunque sus famosas curvas peraltadas ya no se usan, se conservan como recuerdo.
Cortesía de Pius Gasso
La invasión de la pista por parte de los tifosi al final de la carrera, es ya una tradición instaurada. No se trata solo de un circuito que combina velocidad con habilidad, también tiene alma y corazón propios. Ha sido testigo de las mejores carreras de todos los tiempos, y también de los peores accidentes. El recuerdo de grandes pilotos de renombre aún sigue vivo, y los motores de grandes coches todavía resuena entre los viejos árboles situados en los alrededores del circuito. La lista de victorias famosas y de horribles accidentes es lo que hace de Monza, el templo de la velocidad, lo que es hoy día, uno de los lugares mágicos del calendario de la F1. Para muchos, no hay otro circuito que condense mejor la esencia de este deporte como lo hace La Pista Magica (como la llaman los italianos), una descripción con la que pocos estarán en desacuerdo. Monza es sinónimo de velocidad. Es el circuito más rápido del calendario y permite alcanzar velocidades superiores a los 340km/h. Los equipos buscan la menor carga aerodinámica posible para ganar velocidad en las rectas, y es que el trazado italiano es el que menos curvas tiene del calendario, solo once. Eso sí, cuenta con tres chicanes, que parten las rectas y ofrecen oportunidades de adelantamiento: Rettifilo (curvas 1 y 2), Della Roggia (4-5) y Ascari (8-9). El motor sufre bastante porque el acelerador va a fondo durante el 75% de la vuelta. Las suspensiones deben ser blandas para pisar los pianos de las chicanes.
  • 1978: accidente en el que Ronnie Peterson perdía la vida, más tarde en el hospital.


  • 2009: la leyenda de Vettel empezó a forjarse en Monza, ganó con un Toro Rosso.


  • 2010: Alonso recién llegado a Ferrari, ganaba en casa, el mejor regalo para los tifosi.



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